El
Apocalipsis, erróneamente atribuido a san Juan, sirvió
en su momento para incitar a la rebelión contra Roma, la
Bestia; de la misma manera el monje Beato, refugiado en las
montañas cántabras, escribió su famoso Comentario
al Apocalipsis contra el mundo musulmán que ocupaba
en ese momento el territorio español.
Compuso también
el conocido himno a Santiago, preconizándolo como patrón
de España.
Estos fueron
algunos de los ingredientes básicos que dieron lugar a
la Reconquista, y sirvieron para componer algunos de los códices
más bellos gracias a sus páginas ilustradas.