ANA MARIA HUERTAS ZORITA
18 Noviembre - 10 Diciembre 2010

"Desde su infancia, dibuja y pinta, con esa vocación temprana que nace del fondo de todo artista. Le atrae el dibujo, el color y sobre esta base, realiza sus estudios.

Se forma como pintora con importantes maestros que le abren paso en los conocimientos precisos del dibujo y la pintura. Mas tarde ya con una sólida formación, funda un estudio taller de dibujo y pintura, del que actualmente y desde 1984, es Directora, impartiendo esos conocimientos adquiridos, así como aporta su propia experiencia como artista. Su primera exposición la realizó en 1979 y a lo largo de todos estos años ha participado en numerosas exposiciones, tanto colectivas como individuales, obteniendo además el primer premio de pintura Uruguay-España (España 1981).

Su obra ha ido evolucionando con el paso de los años. No se ha conformado y ha ido experimentando por nuevos caminos y nuevas técnicas. Su temática es muy amplia y desde los dibujos a lápiz, de magnífica calidad, como pueden ser los retratos de sus propios hijos, realizados con una ternura maternal profunda, hasta los de una pareja de ancianos, en los que ha sabido captar, la inocencia y el candor infantil en los primeros, y la experiencia de la vida en los segundos. Trabaja también con el pastel y la sanguina, de los que logra unas suaves tonalidades.

En la actualidad, Ana María Huertas, usa del óleo como técnica predominante, sin que por ello haya dejado de experimentar y de buscar, a fin de lograr nuevas calidades, hasta lograr una gran riqueza pictórica y cromática en sus últimos cuadros.

La pintura ha ido haciéndose mas personal, mas rica, mas íntima. Procede ya del mismo fondo del alma del artista, que lo mismo ahonda en las figuras de los niños y los ancianos, como es capaz de trasmitirnos la belleza de unos objetos ya en desuso, así como el sosiego y la paz de los campos, las flores y los rincones escondidos de granjas, con sus aperos, sus gallinas. Un mundo bucólico y un tanto olvidado que la artista valora y recuerda. El color es rico y variado, dentro de una elegante sobriedad.

De todo este comentario, se deduce y corrobora el gran éxito alcanzado en todas las exposiciones celebradas por Ana María Huertas. "

Amelia García San José
Asociación Española de Críticos de Arte.
Licenciada en Historia del Arte y Bellas Artes.


"La primera impresión que tuve al contemplar las obras de Ana María fue de paz, de sosiego, de luz, de nostalgia y de una grata distancia de eso que llamamos "el mundanal ruido".

Desde esa agitada realidad que hoy vivimos y en medio de un cotidiano alud de falsos mensajes, el variado contenido de esta obra pictórica nos devuelve a "pasajes de veracidad" en nuestro vital acontecer: la infancia, el bucolismo campestre, los cielos, el mar,… la Naturaleza en general.

Muchos otros pintores lo han hecho desde que el hombre empezó a decorar cavernas. Pero en sus obras, Ana deja plasmado de forma transparente, el efecto que todas esas situaciones han ido depositando en su recuerdo y en su propia identidad. Mirando su obra, resulta innegable la alegría de la autora en la ejecución plástica de sus memorias más preciadas.

Como observador, siento el apaciguamiento instantáneo en la suave armonización cromática con que esta pintora domestica aristas y superficies; rincones y espacios infinitos,….rostros que nos son familiares desde el anónimo de sus semblantes, pero que dejan claramente revelada la impronta de lo más trascendente para cualquiera: nuestros seres queridos.

Su contemplación suscita una leve insinuación de concordia, de intimidad, de amor, cuando involuntariamente ponemos en esas caras vacías, expresiones concretas de quienes más nos han hecho reír, llorar y sentir: nuestros niños.

Desde sus pinturas surgen sonidos de brisa, de viento acariciando las hojas, de trinos y de alguna chicharra al solaz de la cálida primavera, al tiempo que se desprenden las fragancias que sus colores evocan.

Cuadros llenos de paz, pero repletos de movimiento. Porque la vida, en este mundo de átomos y moléculas que los impresionistas descubrieran hace más de un siglo, es plasmada por Ana Huertas de forma maestra a la vez que entrañable.

Felicidades, y gracias Ana, por obsequiarme con tan bellas sensaciones."

Carlos Uralde
Fotógrafo de Arte