LAS
MUJERES DE KEKA RAFFO C.
La
onda expansiva de la invención se extiende incontenible
e invade áreas que parecían vedadas a la actuación
creadora de Keka Raffo. Conocida su serie inicial de figuras femeninas,
quedaba pendiente una respuesta: ¿Llegaría a entrar
definitivamente en los dominios donde el óleo y la acuarela
ejercen su fuero avasallador sempiterno?. Perfeccionada la técnica
del recorte preciso - tonalidad, medida y forma del papel - y
su fijación plana en el soporte, no existían otros
límites que los marcados por la audacia imaginativa. Hasta
que llega el día en que Keka se siente segura en el manejo
de sus complicados y, a la vez sencillos, materiales y con el
mismo grado de libertad y fervor que cualquier otro artista de
manos y mente bien experimentados. Keka Raffo se propuso dotar
de nuevas posibilidades a la expresión artística
con lo que denomina "papirosaico" - a infinita distancia
intencional y de resultados del áspero e informe "collage"
-, y esa dirección ejercita insistentemente su sensibilidad,
con la que logra obras de insospechados valores plásticos;
no sólo por la dificultad que entraña el procedimiento,
sino también por las calidades de originalidad y galanura
que caracterizan la forma de concebir sus composiciones: hasta
no hace mucho, en que ha empezado a tratar flores, paisajes y
marinas con absoluto acierto, el tema, invariablemente, era mujeres
en soledad. Mujeres. No de las sometidas al aislamiento o a la
incomunicación, que miran a través de una ventana
o desde el umbral de la puerta de una casa deshabitada como las
pintadas por Hopper. El comportamiento de las de Keka es activo
por sí mismo, o se hace evidente por el dinamismo que imprime
la naturaleza de los elementos concurrentes. Real, irreal o metafísico
son términos aplicables a los aspectos simultáneamente
presentes en casi todos sus cuadros. La gentileza de sus campesinas
es mensajera del mismo espíritu de sosiego e independencia
que el de las espigadoras y las pastoras de Millet. Los personajes
ideados por esta artista con papel reutilizado dignifican y universalizan
a todas las mujeres: las acicaladas ante el espejo de un tocador
pueden ser las mismas que transportan cestos de frutas o cántaros
de agua a la cadera, y, a la inversa. La ambivalencia la definen
la serenidad y el misterio de unas, la tendencia a la ingravidez
coreográfica de otras; el cálido cromático
y la arrogancia de todas.
MANUEL
FERNÁNDEZ NIETO
Crítico de arte
Conocer
los procedimientos pictóricos e investigar y jugar con
ellos, es una parte muy importante en la creación de un
cuadro. Diría que sobre todo "JUGAR", para eliminar
toda contaminación de pragmatismo, de eficacia, de sensatez
quizás. El creador plástico que juega con los materiales,
regresa a un mundo intuitivo, no necesariamente infantil, en el
cual hace pruebas, asume riesgos, destruye, se sorprende y a veces,
consigue sus deseos, o se aproxima mucho a ellos.
En vez de utilizar pigmentos mezclados con aceite, cola, huevo,
o cera, Keka Raffo ha optado por pigmentos unidos a pasta de papel.
Y la forma de sus pinceladas no es la producida por los pinceles
o espátulas, sino la que dan sus tijeras.
Lejos de lo que es un "collage", cada obra de esta Exposición
es una obra pintada. Y lo es porque el concepto en la utilización
de los materiales es puramente pictórico. A veces incluso
escultórico, pues la forma de esos trozos de color, su
contorno, es algo esencial en el resultado final. Dicho en otras
palabras, se trata de una nueva técnica desarrollada por
la artista, tan novedosa que ha necesitado darle un nombre: Papirosaico,
es decir mosaicos de papel. Aclarado esto, es importante observar
cómo esta Pintora en modo alguno acude a la simplificación
recortando formas, sino que llega a síntesis que profundizan
en los planos del cuadro y atañen a la emotividad. También
al humor, con sus palabras recortadas, ¿ Recurso plástico
o conceptual?
Se
me ocurre que es algo hermoso el que, a partir de materiales casi
de desecho, y con gestos menos suaves y complacientes que los
del pincel, (pues el cortar supone un gesto de violencia), Keka
Raffo nos dé otra visión de cuadros de maestros
y de percepciones personales.
Los pintores sabemos que los procedimientos son importantes en
cuanto que tengan un significado plástico-visual referido
al tema que se está tratando. En esta Exposición,
la Artista nos cuenta cómo las obras clásicas están
asentadas en nuestra cultura no por percepción directa,
sino después de haber sido fotografiadas e impresas y repetidas
miles de veces.
Y entonces llega algo mágico: Keka Raffo "deconstruye"
y después rehace la imagen devaluada dándole de
nuevo algo que sorprende y revaloriza su percepción. Y
exactamente esa es la misión del creador plástico.
Ante la avalancha de figurativismo artesanal en la pintura, que
nada arriesga y nada aporta, el introducir otras técnicas,
experimentar con ellas, atreverse, osar otro lenguaje con respeto
y entrega, es algo de gran valor que todos los pintores debemos
agradecer.
Emilia
Sánchez Ibargüen
Pintora
Lo
que desconcierta, en principio, es el elemento. ¿Pero cómo
puede el papel, hecho trizas, componer la serenidad de la belleza?.
Quizá por la esencia y materia del mismo elemento: el papel
está en la entraña misma de la civilización.
En lo más remoto de la cultura. En el alma y en las manos
de Keka Raffo el papel no es descanso de la letra ni rutina de
envoltorio. Es rumor o rugido, susurro o grito. Es color viviente,
que vive y, porque vive, nos cuenta cómo son las cosas,
los paisajes, las personas, la imaginaciones. Los fulgores y los
silencios.
¿Pero
cómo se puede innovar en el atardecer del siglo XX en algo
tan estudiado como el collage? Pues Keka Raffo lo hace. Innova.
Crea algo distinto. Eso es: distinto, que no es lo mismo, que
tiene existencia diferente. Y que es disyuntor algo aparte de
lo que los demás, que sepamos, hacen.
Y
Keka Raffo asombra por su sentido del color, por la perspectiva,
con un técnica de puzzle que, como tal, es, sin asomo de
exageración, simplemente sublime: por su grandeza y sencillez
admirables. Altera el papel como materia, lo desmenuza, lo acopla,
lo armoniza (para concurrir a un mismo fin) y consigue la alborada
de un arte.
Y es
un arte a un abismo de lo urgente; trabajosamente hecho. Enamoradamente
trabajado. Enamoradamente arte.
JOAQUIN
BARDAVIO
Escritor
Obras