Alfonso Galbis
Dolz de Espejo Nacido en Madrid, reside en Pamplona desde 1982.
Aunque fundamentalmente es autodidacta, no está exento
de formación, habiendo recibido clases de : D. Arturo Capacceti
y D. Ricardo Coullaut Varela. Sus exposiciones más destacadas
han sido: 1982 Torreón de Lozoya. Segovia. 1984 La Gran
Peña. Madrid; 1986 La Ciudadela, Pamplona; 1987 Galería
Berkowitsch. Madrid; 1990 Galeria Vía Cornelia. Madrid;
1992 Castillo de Maya. CAN. Pamplona; 1993 Hogar Navarro. Zaragoza
y Galería Vía Cornelia Madrid; 1996 Galería
Azul, Pamplona; 2003 Galería Eboli, Madrid. Obras en varias
Galerías privadas.
"Me gusta
la libertad. También en el arte. No creo que sea positivo
estar supeditado a un concreto "ismo" para ser reconocido
como PINTOR, con mayúsculas, aunque los "ismos"
hayan dado extraordinarias cumbres, y muchas menores, en el siglo
de los "ismos". Creo que ése no será ya
el caso del siglo XXI, en que vamos costosamente aprendiendo cuál
es el verdadero valor de la libertad, y cuales son sus verdaderos
límites. La teoría de la libertad tendrá
que ser también aplicada al arte. Nada de "café
para todos". El racionalismo en pintura nos ha enseñado
muchísimo, pero tendrá ya que ser superado el fanatismo
que practica cualquier movimiento en fase de implantación.
Es decir, es magnífico hacer arte abstracto o de cualquier
otro género, pero no por obligación impuesta por
críticos y galeristas.
El caso de
Alfonso Galbis ilustra cómo el buen aficionado puede irse
convirtiendo en profesional a base de echarle mucho tiempo, hacer
mano, adquirir una buena formación, teórica y práctica
y dejarse llevar por los sentimientos e inclinaciones, por aquello
que inspira a Alfonso Galbis. Segovia y la Granja de San Ildefonso,
han producido ya unas cuantas ejecuciones relevantes y de gran
sensibilidad que aquí se muestran."
Dominica Contreras López de Ayala
Marquesa de Lozoya
Académica de Número de la Real Academia de Historia
y Arte de San Quirce de Segovia
"Galbis expone, sobre todo, paisajes rurales y diferentes
panorámicas de los jardines de La Granja. Naturaleza exuberante
que se muestra al espectador en todo su esplendor, principalmente
en primavera, aunque no faltan algunas vistas otoñales.
Pintura alegre y luminosa, como lo son los soleados jardines del
palacio segoviano. Sombras frondosas, cuidados parterres, húmedas
y frescas fuentes que traza con dibujo seguro y certero, moldeando
delicadamente la silueta de diosas y musas. No hay presencia humana
en estos jardines, y los vacíos bancos invitan a disfrutar
de la tranquilidad de la pintura.
A Galbis le
gustan los árboles. Omnipresentes en su obra, los hay de
todo tipo (fresnos, encinas, cerezos
), pero ante todo son
boscosos, densos, opulentos, con prestancia y personalidad propia.
En ocasiones, se convierten en el tema principal del cuadro y
dominan la composición. Y es que el paisaje es el protagonista
de sus lienzos: panoramas rurales de un verde encendido, con suaves
colinas, esbozada y ligera arquitectura y cielos amenazantes de
lluvia"
Charo Sanchez.
Crítica de El Punto de las Artes
Sus Obras