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Mi
Primer recuerdo.
Mi primer recuerdo de sensaciones interiores, fue un día
a mediados de junio, quizá el 18, por la mañana
temprano. Mi abuelo me montó en un asno enorme y yo
más que un jinete, parecía un bailarín
haciendo el spagat
Cuanto más nos desplazábamos
por el campo, más me maravillaba con las luces doradas
sobre las partes altas de los chopos y las encinas, a la vez
que veía los brillos del agua corriendo por los prados
multicolores. Y al pasar por las charcas el reflejo vibrante
de los árboles
pasó
un avión y mi abuelo me dijo: Va para Lisboa.
Unos
años más tarde, en una reproducción de
no sé que libro de la biblioteca, vi una pintura titulada
Girasoles pintada por un tal Monet. En aquel momento
descubrí cómo a través de mancas de color
podría expresar aquellas sensaciones interiores.
Comenzó
entonces mi viaje, como una gota de agua a través de
los ríos en que pasé la niñez y que fue
desembocando en otros más grandes, viendo otros lugares
y países mientras las cuatro estaciones se reflejaban
en las aguas y siempre con el mismo idioma, LA LUZ.
Después
de media vida, la gota de agua dulce cayó al Mediterráneo
y desde el interior silencioso y sinuoso, percibí las
turquesas en miles de gamas.
En
esta Muestra se hallan algunas soledades compartidas que,
inician un viaje más profundo, a mi interior.
Andrés Rueda. VER
SU OBRA
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